miércoles, 11 de febrero de 2015

Lo cimún, la sangha: La silenciosa coincidencia, Alonso Taikai Ufano






LO COMÚN, LA SANGHA:
LA SILENCIOSA COINCIDENCIA
  
 



                                                                        Antonio


Por eso suplicamos a Dios
que nos libre de Dios,
y que concibamos la verdad
y gocemos eternamente de ella,
allí donde los ángeles, la mosca y el alma
son semejantes.
Eckhart

"Uno y común es el mundo para los despiertos,
mientras que los durmientes se vuelven
hacia su propio universo."
Heráclito

Estudiarse a sí mismo, es olvidarse a sí mismo...... Practica impersonal de la impersonalidad.Una mente que se dedica a construir, a fabricar, no puede vislumbrar la actitud de abandonarse a símisma, de abandonar el propio cuerpo y mente y el de los demás, de "no ser yo al ser Yo", porqueen los mundos privados (durmientes) se creen propietarios (autores) de sus saberes,de sus bienes, desus opiniones y, de camino, de la vida y salvación de los demás: es la privatización de la existencia,que se vuelve poseíble.

Desde el punto de vista de esta tesitura, no se trata de construir sino, más bien, de deconstruir , de arrojar cuerpo y mente y, en este prescindir, volverse uno con el universo ( uno y común). Inconciente,automática y naturalmente - no-saber, no-comprensión - somos en nuestro terruño, que es donde se extiende la raiz de todas las cosas. Ahí, en ese humus, que no es un sitio ni un paraiso,
resplandece lo común, lo común con los demás, que es la actualización de la sangha, ese tesoro que es de "nosotros" pero no tuyo ni mío.

La sangha está compuesta, no de una suma de individuos, sino de espacio compartido, de entrelazamiento -armónicos- de carnes con superación de separaciones…, con la tierra en la que estamos todos, la tierra que tocamos con la frente en sampai, en la que todos "soy": toda la carne, árboles, piedras, ríos, soles, lunas, estrellas. Indiferenciación, vacuidad, el pino del jardín, el golpe del guijarro en el bambú,..., una eternidad, un destello.

Olvidarse de uno mismo es adentrarnos con la luz de nuestra práctica en la oscuridad – para nuestra conciencia- compartida de lo que no somos, puro inacabamiento de nuestro caminar y caminar, continua vulnerabilidad de nustros límites personales ¡qué deseperación!... ¡espirar, y expirar una
primera vez!; andar, andar, anda... Me vuelvo para atrás , hago gasho ¡la sangha!. Queridoamigo.......la casa va estando sosegada....anduve-me y olvidéme.

¿Qué significa somos lo que no somos?
Es ese fondo impersonal no atrapado por nuestra conciencia, no articulado por ella, un puro destello,el peso de una llama, lo que está sobre nuestras manos en sampai o en el cuenco de ellas en Hokkai-Join en zazen. Es la esencia del puro inacabamiento de nuestro eterno devenir.

La segunda parte es que no somos lo que creemos ser. Cada uno se cree ser en función de su karma, de la forma ordinaria de articular/nos la realidad / a nos mismo. Nacemos como organismo y nos vamos fabricando esta persona que somos, este cuerpo serrano. ¿Quién estaría dispuesto a arrojar su carne en lo común sin negociar con ella?. "Yo pienso luego existo".

Desde esta perspectiva, siendo cultos y educados, vamos vislumbrando nuestras interdependencias con esto y lo otro,negociamos nuestros intereses, etc. Nos afianzamos en un mundo esencialista , individualista y privado: neoliberalismo.

Ahí sentado, zazeneando, en la medida de nuestro desprendimiento, nos vamos acercando al límite ne nuestro mundo y adentrándonos en el mundo común (en el que no somos ni sabemos). Es la alegría tranquila del no-pensamiento, del acabamiento absoluto: el buda gordo ysonriente de la
puerta del mercado sin buey que buscar,etc., y recién salido del círculo de la vacuidad por la puerta que está en todas partes y en ninguna en especial. Por más que miro el Hotei que tenemos en casa, no me da la pinta de fabricante, de vendedor, ni de constructor. No duerme, "ha dejado de estudiar y no hace más nada". Está en el mercao, en medio de lo común.

Alonso Taikai Ufano

martes, 10 de febrero de 2015

6/6 EL CANTO DE LAS MONTAÑAS NEVADAS




 EL CANTO DE LAS MONTAÑAS NEVADAS

La visión de la Esencia de la mente
revela su vacuidad:
Todo es vacío.
No existe ni el menor átomo que podamos atrapar.
Cuando desaparece la dualidad entre el que ve y lo visto,
realizamos la serena quietud.

La Clara luz de la meditación
se parece a la corriente de un río,
¿por qué elegir un momento particular
para meditar?

Cuando la dualidad
entre el sujeto que reflexiona y la reflexión desaparece,
entonces llega la clara y justa visión
de la naturaleza de las cosas.
En el reino de la iluminación
cuando el sujeto y el objeto son uno
no hay ninguna causa,
todo es vacío.

Cuando el que actúa,
el actor y el acto desaparecen
todas las acciones son justas,
los pensamientos se disipan.

En el espacio primordial
los ocho fenómenos mundanos
no aportan ni esperanza ni temor,
la disciplina se observa perfectamente
cuando la disciplina
y el que la observa desaparecen.
** *
Este es el canto de un hombre viejo
lleno de felicidad
que responde a las preguntas
de su discípulo.

La nieve caída aísla mi ermita.
las divinidades me alimentan,
el agua de las montañas blancas
es la más pura que jamás haya bebido.
Todo se me da sin esfuerzo.
cuando no hay necesidad  de alimento,
qué necesidad hay de cultivar el campo.
Sin ocuparme de nada
está llena mi despensa.

Observando mi propia mente
veo todas las cosas.
Sentado en el suelo,
estoy sentado en el trono del rey.
Alcanzo la perfección
por la gracia del Maestro.
Toda deuda es pagada
por los practicantes del Dharma.

Discípulos y protectores reunidos aquí :
Sed todos felices.